El viernes 29 llegamos a Madrid, allí nos esperaba la prima
de Carlos, quien nos llevó al hotel ibis en Canillejas muy cerca de las paradas
de metro El Carmen y Quintana, no es céntrico
pero cumplió con nuestras necesidades una ducha y una cama. Cuando nos levantamos
por la mañana decidimos dar una vuelta por los alrededores y fuimos a ver la
casa donde se quedó Adriana cuando llego a Madrid por primera vez. Después de
una mañana nostálgica fuimos a buscar a José Antonio, que se presento en la
parada del metro, decidimos desayunar al estilo madrileño y cuando nos dieron
las 12:00 horas hablamos con Carlos, que había dormido en casa de sus tíos muy
cerca de alli, para quedar y tomarnos una cervecita antes de emprender el
viaje. Su prima s ofrece una vez mas y nos llevo al aeropuerto. Una vez en el
aeropuerto comenzó el tedioso proceso de facturación y espera para volar. Por
fin nos vimos sentados en nuestros asientos. Sobre qatarairwais me gustaría
comentar que como compañía me parece estupenda sobre todo en mi viaje a Japón donde la atención fue muy
buena, pero sí tengo que ponerle un pero, el trato a Katmandú con respecto al
trato a Tokio fue muy diferente por lo que me quedo claro que cuando viajas con
ellos a un país menos desarrollado, el viaje se hace menos ameno.
Cuando el día 31 llegamos a Katmandú y bajamos del avión la
primera impresión fue que el país estaba más modernizado de lo que pensamos, ya
no había mostradores con colas de gente para sacar el visado como leí en
algunos blogs, ahora existían unas maquinas individuales que incluso te sacaban
la foto, no tardamos más de 30 minutos
en salir del aeropuerto.
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| Llegada aeropuerto |
Pero esta impresión de
modernidad nos duro poco, en el momento en el que salimos del
aeropuerto, una vez regateado el precio con los taxistas que nos acosaban subimos
en el taxi y comenzamos a circular por una ciudad caótica en todos los
sentidos. Coches por la derecha, coches por la izquierda, en todos los
sentidos, bicicletas y motocicletas con hasta tres personas subidas en ellas
incluso con un niño en la parte delantera, personas cruzando por pasos
inexistentes de peatones, vacas cruzando las calles sin pavimentar, los clásicos
tuk tuk ralentizando el trafico obligando a los vehículos a realizar
adelantamientos extremos...caos total. Estábamos todos con la boca abierta y en
cada adelantamiento gritábamos al unísono. ¡¡¡Cuidado, cuidado!!!
El taxi nos dejó en una agencia de viajes a dos pasos de
nuestro hotel, su intención en un principio era que contratáramos todos los
servicios de guía y porteador con ellos, pero nosotros teníamos bien claro que
no buscábamos eso, queríamos hacerlo
solos. Lo que sí decidimos negociar con ellos fue el viaje hasta Besisahar y el
avión de Jomsom a PoKara. Tras el cambio de moneda y hacer un fondo común para
todo el trekking nos dirigimos hacia el hotel.
El Tenki Hotel en un
principio nos pareció un hotel más bien
malo, todo nos parecía sucio, pero después de la experiencia de todo el viaje,
podemos decir que fue uno de los mejores. Para todos aquellos que os fieis de nosotros
os dejo
aquí el enlace con toda la
informacion, nosotros reservamos el
hotel en booking.com.
Una vez dejadas las cosas en el hotel nos dispusimos a ir a
la Oficina de Turismo de Katmandú para